Best of Anime [Series]

Cada quién tendrá sus favoritos, pero estos son los míos; lo que sin pestañear recomendaría a cualquiera que mostrase algún interés en lo que este medio tiene para ofrecer. Como toda lista de esta naturaleza, es susceptible de revisarse con el tiempo (no sólo en virtud de nuevos lanzamientos sino, también, en la paulatina transformación de quien observa).

10. Shirobako (P.A. Works, 2014-2015).

shirobakoAoi Miyamori pasó de ser fan a formar parte del equipo de producción en un estudio de anime que está en vías del resurgimiento. Aunque se trata de un empleo que ha anhelado toda su vida, las dificultades diarias, el cansancio y la frustración hacen que se cuestione seriamente sus deseos de continuar trabajando para tan duro negocio.

Aunque muchos la señalan como un ejemplo de ‘deconstrucción’ de la industria del anime, creo que el principal valor de esta serie está en contar una historia sobre las delicias y los sinsabores que vienen a la par de los deseos cumplidos.

Reseña: Happily ever after

9. Steins;Gate (White Fox, 2011-2013).

steins-gateRintaro Okabe es, según sus propias palabras, un ‘científico loco’. Obsesionado con la idea de que una gran conspiración se cierne sobre la humanidad, Okabe intenta construir una máquina del tiempo, pues está convencido que el control de esa tecnología es la única esperanza de salvación.

Sin embargo, meterse con el tiempo no es un asunto menor. A medida que descubre que  su invento puede cambiar drásticamente el curso de los acontecimientos, se topa de frente con que hay aspectos del destino que quizá sean del todo ineludibles. Es una historia que, apoyándose firmemente en un marco de ciencia ficción, explora la fluidez del tiempo, la inevitabilidad y los alcances del amor.

8. March comes in like a Lion (Shaft, 2016-2017).

3-gatsuRei Kiriyama es un jugador profesional de shogi, pero en su vida no hay ninguna otra cosa. Está enajenado de su familia adoptiva, de sus compañeros de la escuela y a su alrededor no hay nadie que lo haga sentir parte de algo. Transita por un estado depresivo que le dificulta ver que a su alrededor hay personas que genuinamente se preocupan por él y le quieren.

La serie se enfoca a describir la paulatina construcción de puentes que Rei va estableciendo con las distintas personas que se cruzan en su vida; desde sus oponentes en el shogi hasta una familia de tres hermanas con quienes comparte mucho más de lo que puede reconocer. No es una historia romántica, pero sí es una historia de amor. Amor por los demás, amor por lo que uno hace, amor por sí mismo.

7. Kids on the Slope (MAPPA, 2012).

sakamichiKaoru y Sentarō no podrían ser más distintos. El primero es un chico introvertido y más bien debilucho, que no siente arraigo por ningún lugar debido a que desde niño ha estado cambiando constantemente de casa. El otro tiene fama de delincuente, pero en realidad es sólo un tipo rudo que no duda en involucrarse en peleas siempre que se trate de defender algo justo. En una época en la que imperaba el rock & roll, la pasión y libertad del jazz será uno de los ejes que cimentarán su amistad.

Sakamichi no Apollon es una historia de encuentros y desencuentros, en la que la amistad es el valor máximo y prueba ser capaz de atravesar tiempo y espacio.

6. Psycho-Pass (Production I.G, 2012-2013).

psycho-passEn una sociedad en la que el estado mental de los individuos puede ser evaluado por máquinas y cámaras instaladas por doquier, la ‘felicidad’ está garantizada para la gran mayoría de sus miembros. En ese contexto, el crimen es entendido como una enfermedad social y tratado como tal.

Akane Tsunemori, inspectora de recién ingreso a la División de Seguridad Pública, enfrenta junto a Shin’ya Kōgami una serie de asesinatos que, por alguna razón, escapan a la comprensión y vigilancia del sistema al que su sociedad ha confiado su estabilidad. Psycho-Pass es una historia que cuestiona profundamente lo que entendemos por naturaleza humana, ética, ley, libertad y dignidad.

5. Hunter X Hunter (Madhouse, 2011-2014).

HunterXHunterGon, un niño de 10 años, vive con su tía y su abuela en una pequeña isla. Fue dejado al cuidado ella por su padre, un Cazador, de quien no se ha sabido nada en varios años. Sin embargo, Gon no resiente el abandono, al contrario: está convencido de que si su padre lo dejó para seguir la vida de un Cazador, debe ser que ese camino es extraordinario y él también desea recorrerlo.

Hunter X Hunter es una serie de aventuras en la que Gon persigue la sombra de su padre. Pero, como todo viaje, éste está lleno de alegrías y amigos, de triunfos y desventuras, de aprendizajes y peligros, de venganzas y reconciliaciones… Pero no se limita a eso: esta historia explora el mundo y, también, lo que entendemos por el bien y el mal e incluso lo que nos hace humanos.

Reseña completa

4. Fullmetal Alchemist: Brotherhood (Bones, 2009-2010)

fmaOtra historia de aventuras y viajes y —quizá— el mejor ejemplo que hay de las virtudes del anime como medio narrativo. Los hermanos Edward y Alphonse Elric han cometido el peor pecado: intentar devolver la vida a su madre muerta mediante la alquimia. No sólo fracasaron: Edward perdió dos extremidades y Alphonse (que ahora vive fijado a una armadura vacía), su cuerpo. Así, los hermanos emprenden un viaje con la esperanza de encontrar la Piedra Filosofal y recuperar sus cuerpos.

Sin embargo, el mundo que los Elric recorrerán no es uno simple y la alquimia lo es todavía menos. El viaje les demostrará que, como el principio mismo de la alquimia, todo lo que hay en el universo está conectado y que la Verdad puede hallarse en el interior de uno mismo.

3. Sound! Euphonium (Kyoto Animation, 2015-2016).

euphoNo es una historia épica, de ninguna manera, pero es una de las más personales de esta lista. Kumiko Oumae —de recién ingreso en la preparatoria— ha decidido alejarse de la música. Pero, como si el destino hubiese dispuesto otra cosa, en su nueva escuela también se inscribió Reina, una antigua compañera de orquesta con quien Kumiko se siente muy apenada. Siendo una chica que se deja llevar fácilmente por la inercia, Kumiko termina una vez más enrolada en la orquesta estudiantil, bajo la dirección de un joven y ambicioso profesor, que quiere llevar al representativo de la escuela a las Nacionales.

Esta es, en el fondo, una historia de descubrimiento personal. A través de sus experiencias con los distintos miembros de la orquesta, pero también de constantes reflexiones sobre el lugar que ocupa en ese mundo, Kumiko reconoce paulatinamente su propio deseo de destacar y su amor por el instrumento musical que la ha acompañado desde siempre.

Análisis: Música, lealtad y amor

2. Puella Magi Madoka Magica (Shaft, 2011-2013).

madokaMadoka es una chica normal, privilegiada. Tiene amigas, una familia afectuosa, una vida tranquila… hasta que un día recibe la inesperada visita de Kyubey, una criatura mágica que le ofrece un trato: convertirse en guerrera mágica y combatir a las Brujas a cambio de que se le conceda cualquier milagro que desee. ¿Qué podría desear una chica que lo tiene todo?

Esta historia explora las vicisitudes del deseo, mostrando que aun los anhelos más apreciados y nobles esconden el dolor, la angustia y la mezquindad que guarda todo corazón humano; pero también que la amistad, el amor y el sacrificio son valores a los que vale la pena aferrarse. Es, aunque a veces no lo parezca, una historia sobre la esperanza.

Ensayo: Madoka no es kami, sino bodhisattva

1. Neon Genesis Evangelion (Gainax, 1995-1997; khara, 2007-).

evangelionEn el año 2000, un fuerte impacto derritó el hielo del Polo Sur, causando un sinnúmero de catástrofes de las que la humanidad apenas está recuperándose. Quince años después, la aparición de los Ángeles parece anunciar el fin de los tiempos. Shinji es un chico de catorce años a quien se le ha encomendado la misión de combatir a los Ángeles y preservar a la humanidad. Shinji, sin embargo, dista mucho de ser un héroe.

La obra de Hideaki Anno es célebre por muchos aspectos, pero en el fondo se trata de contrastar el deseo básico e íntimo del contacto con otros con el del aislamiento individualista que persigue únicamente la propia satisfacción. Explora a profundidad los deseos y circunstancias de sus personajes, cuestionando la validez misma de la supervivencia. Ante el problema insoluble de la humanidad, la salvación está en la comunión, pero el costo es, quizá, demasiado alto: la desaparición del yo. La llave del Cielo y el Infierno está en manos de Shinji.

Evangelion a veinte años: crisis, catástrofe y pertinencia

This ship has sailed: shoujo, pureza y sexualidad

Una imagen recurrente de Japón es la de sus colegialas. Con sus faldas cortas y sus uniformes que imitan a los de la Marina, la colegiala japonesa habita una cultura propia que solemos identificar mediante la palabra shoujo (少女). Compuesta de los caracteres ‘poco o pocos’ y ‘mujer’, una traducción muy literal produciría la imagen de una mujer que todavía no lo es del todo. Una idea no tan distinta de aquella que cantaba Britney Spears en 2002.

En esta pieza, Britney contrasta la experiencia infantil de saberse omnipotente y protegida, con la frustración que conlleva reconocer que el mundo es más grande que eso. La amplitud del mundo está reflejada en la escenografía: el desierto y el risco desde los que canta la proyectan, pero al mismo tiempo la envuelven. Ella es fuerte y desafiante, toda su apariencia está orientada a demostrarlo y, sin embargo, el mundo siempre será mayor. Aunque así lo reconoce, Britney se permite lanzar a ese mundo que la subestima, una advertencia: but if you look at me closely you will see it in my eyes. This girl will always find her way.

Como Sarah Frederick* señala, en aquellos años Britney reflejaba muchos aspectos que son comunes al imaginario shoujo: la chica inocente, pero sexy; frágil, pero poderosa. Sensual por naturaleza, es capaz de excitar el deseo sin tener –aparentemente– la menor intención de hacerlo. Una chica cuya ambigüedad la hacía candidata ideal para convertirse en una good girl gone bad.

En Japón, esta etapa límite entre la infancia y la adultez ha sido objeto y depositaria de tanta imaginación y fantasía como los samurái, la ceremonia del té y los monasterios budistas de las montañas. Los contenidos, sin embargo, son bastante disímiles.

En los años veinte, la cultura shoujo floreció en los dormitorios de las preparatorias de Tokio. El gobierno de la era Taisho (1912-1926) enarboló a las colegialas como un símbolo ideal de lo femenino: jóvenes y bellas estudiantes aprendiendo a ser buenas esposas y madres sabias, desarrollando, mediante la convivencia con sus compañeras de clase y la instrucción de sus maestros, un espíritu abierto y franco que les permitiría desenvolverse en una sociedad cada vez más tendiente a la occidentalización.

Con este propósito dejaban la casa de sus padres (y con ello la vigilancia estricta de éstos y de sus hermanos), para ir a vivir a dormitorios citadinos. Para muchas, ese periodo era la única oportunidad de gozar de cierta libertad en una vida que estaba trazada de antemano y en la que, por supuesto, su opinión contaba poco. En este escenario, muchas de estas chicas experimentaron por primera vez el amor y la pasión y no pocas buscaron extender ese estado de libertad provisional mediante el ejercicio de sus profesiones: se volvían maestras o enfermeras y ganaban su propio dinero. De esta manera, la vida ideal de las shoujo podía convertirse en un riesgo.

Frederick estudió el ejemplo de Nobuko Yoshiya, autora de Hana Monogatari y Yaneura no ni shoujo (Dos Vírgenes en el Ático). Yoshiya era toda una bad girl de su tiempo: abiertamente lesbiana, vivía con su pareja Chiyo Monma en una casa estilo occidental de Tokio. Usaba vestidos en vez del tradicional kimono y llevaba el pelo corto. Si esto fuera poco, gracias a su trabajo como escritora, Yoshiya gozaba de independencia económica.

Yoshiya-Nobuko

Las historias de Yoshiya eran populares entre las estudiantes de Tokio. Solían representar amistades muy intensas entre dos chicas, un tema aún bastante común en las historias shoujo de esta época. No eran relaciones abiertamente homosexuales, aunque sí describían eventos y sentimientos que podrían describirse como enamoramientos. Contrario a lo que se esperaría estos romances no eran necesariamente mal vistos, siempre que no cruzaran el límite de lo ideal y sirvieran como entrenamiento para el rol que les esperaba más adelante: el de ser madres afectuosas y esposas dedicadas. Lo efímero de estos vínculos, sin embargo, acentuaba la pasión con la que podían vivirse y en ello llevaban su crítica: el matrimonio más ideal jamás podría competir con los felices años escolares.

Como dije antes, este tema perdura en la cultura shoujo de nuestros días. Los aficionados al anime y manga japonés están habituados a identificar y materializar por medio de fanfics, fanarts, y doujinshi a sus parejas lésbicas favoritas. Esto, que comúnmente se conoce como shipping (una derivación de relationship) puede hallarse aplicado a una gran variedad de personajes.

NicoMaki
Maki Nishikino y Nico Yazawa, un popular ship de Love Live! School Idol Project

En algún punto entre las amistades pasionales de Yoshiya y el shipping algo parece haber ido cambiando: lo que en principio era una trasgresión se convirtió, paulatinamente, en una norma. Para muchos, estas historias no se disfrutan tanto si no hay personajes que sirvan para hacer shipping y los propios creadores participan subrepticiamente de esta tendencia, dejando aquí y allá anzuelos para los shippers.

Un caso notable de 2015 fue Sound! Euphonium. Basado en las novelas de Ayano Takeda, el anime cuenta la historia de Kumiko Oumae y Reina Kousaka, compañeras de la Orquesta de Vientos de la Preparatoria Kita-Uji. Su amistad se desarrolla en medio de los conflictos internos de la orquesta, la inercia de Kumiko y el implacable deseo de Reina por destacar. Puestas cara a cara, las diferencias en sus caracteres resultan ser momentos distintos de una misma ambición y, una vez establecido el vínculo entre ellas, su alianza se representa como algo tan intenso que semeja, sin lugar a dudas, un romance ideal.

En cierta escena, Reina declara a Kumiko su amor por ella: mientras suben la montaña, ambas recuerdan el concurso de orquestas en el que participaron cuando iban en secundaria. En aquel momento, Reina -que ya tenía decidido el objetivo de su vida- lloró lágrimas de frustración por la derrota ante la incomprensión de Kumiko, para quien no significaba tanto. Sin embargo, ya en preparatoria, Kumiko estaba más comprometida e interesada de lo que admitía y Reina tuvo la suficiente sensibilidad como para darse cuenta del cambio que operaba en su compañera. Su declaración de amor era una manera apasionada de reconocer que ambas eran ramas de un mismo tronco, birds of a feather.

Esta alianza natural entre dos chicas que comparten un mismo punto de vista se convirtió en el ship favorito de la temporada. No sólo los fans se dejaron llevar por la fiebre del shipping, el servicio de streaming de anime Crunchyroll también participó activamente. A través del hashtag #LoveWins, que celebraba la legalización de las uniones homosexuales en Estados Unidos, Crunchyroll dio su espaldarazo al ship que todos deseaban ver en Kumiko y Reina:

LoveWins

Pese a las sugerentes imágenes, la historia de Kumiko y Reina no se desarrolla -al menos no sin ambigüedades- en el sentido sexual. Para llegar a ese punto, la resolución de Reina es puesta a prueba una y otra vez y esto lleva a Kumiko a ‘contra-declararle’ su amor, afianzando su vínculo y reconociendo que su objetivo es el mismo. Es una escena hermosa en la que hay mucho de romántico y apasionado que nunca, sin embargo, transgrede el límite de lo ideal.

Otro caso que representa esta tendencia son las protagonistas de la exitosa Puella Magi Madoka Magica. Homura regresó una y otra vez en el tiempo para evitar el terrible destino de Madoka y ésta le correspondió usando su fuerza para convertirse en un ser de naturaleza búdica y así salvar a todas las que habían compartido la misma fatalidad. Homura, que no quedó satisfecha con ese resultado, maquinó una rebelión secreta que la llevó fuera del tiempo y el espacio, la única dimensión en que podría estar unida a ella. Este intrincado devenir se explicaba por una sola palabra, un solo sentimiento: amor.

MadoHomu (2)

Pero amor es más que sexo. Es una palabra para la que cada cultura tiene sus equivalentes y siempre abarca un campo semántico sorprendentemente amplio. Emparejar a Madoka y Homura como un ship, de algún modo priva a su relación de otros aspectos que pueden ser más profundos y complejos: Homura siguió el camino de la ‘maldad’ para complementar el ‘bien’ que Madoka representaba. Es decir, la fuerza de su maldad y la vehemencia de su rebelión se cimentaron en el amor puro de una shoujo que alguna vez encontró consuelo en las palabras de quien era su única amiga. Entender el ‘mal’ como un producto del amor puro nos pone de frente con los aspectos más perturbadores del sentimiento universal. Nuestro amor es capaz de destruir, de negar al otro. La pureza del amor, entendida así, tiene tanto potencial destructivo como creativo: una shoujo enamorada es capaz de enfrentar a otros, a sí misma y aun al orden universal. El amor es una revolución.

Yoshiya veía en el amor shoujo de sus heroínas esa misma pureza. Una fuerza que, si bien estaba atada de alguna manera a la expresión de la sexualidad, era también una motivación importante para la individualidad y la sabiduría:

“Así como hay hombres que rechazan el destino de ser esposos o padres, las mujeres también deben evitar que otras personas les quiten todas las opciones salvo la de ser esposas. Si eso se considera rebelde, ¿qué hay de malo en ello? ¿No es parte de la vida cotidiana rebelarse contra la naturaleza? La civilización es prueba de esa rebelión. Hay verdad en el argumento de que los hombres han ganado lo que es bueno y grandioso a través de la lucha… La Naturaleza (o los instintos de la especie) nos manipulan como un marionetista sin importar si se es hombre o mujer; la naturaleza no reconoce la personalidad ni distingue un individuo de otro. Sin embargo, puede decirse que la naturaleza ha sido especialmente dura con las mujeres y ha explotado sus esfuerzos. Pese al peso que ha impuesto a las mujeres, crear y nutrir algún tipo de individualidad requiere mayor grado de rebeldía contra la naturaleza, una lucha aún mayor. Nadie debería censurar esa rebelión pues es progresiva y constructiva. Su pureza no viene de la ignorancia sino de la sabiduría. Su castidad no es forzada por su propietario, sino que es algo que ella desea desde el fondo de sí. Es algo elegido, no como la ingenua felicidad de los cerdos, sino mediante grandes esfuerzos y tragedias, que es lo que caracteriza a la vida humana”.

*Frederick, Sarah. «Not That Innocent: Yoshiya Nobuko’s Good Girls.» En Bad Girls of Japan, de Laura Miller y Jan Bardsley, 65-79. Nueva York-Hampshire: Palgrave Macmillan, 2005.

Este artículo, con algunas diferencias menores, fue publicado originalmente en RetornoAnime, el 13 de diciembre de 2015.